Recibir la visita de un inspector de la Agencia Tributaria o incluso una notificación oficial de una inspección fiscal de farmacia, suele generar mucha inquietud al titular de la oficina de farmacia. Sin embargo, lo primero que debemos tener en cuenta es que las inspecciones fiscales forman parte del funcionamiento habitual de cualquier actividad empresarial.

Por ello, ante una posible inspección de hacienda de farmacia, lo primero es mantener la calma y conocer cómo funciona el procedimiento, qué aspectos se revisan y cómo afrontar correctamente este proceso de control fiscal en la farmacia.

En este post repasamos, de forma sencilla, los aspectos clave que rodean a estos procesos y cómo pueden afectar al día a día de la farmacia.

¿Qué es una inspección fiscal en farmacia y cómo se inicia?

Como hemos recordado muchas veces desde Asefarma tanto en charlas, colaboración con los medios o en notas informativas a nuestros clientes, una inspección fiscal puede comenzar mediante una notificación formal de inicio o incluso por la personación del equipo inspector en la farmacia. De hecho, en ocasiones se trata simplemente de requerimientos de información, mientras que en otras se abre un procedimiento más amplio de comprobación o investigación.

 

Durante todas estas actuaciones, la Administración puede solicitar documentación concreta y alguna aclaración relativa a impuestos o periodos determinados de actividad de la farmacia. Y si te estás preguntando cuál será su alcance y cuánto suelen durar, sólo podemos decirte que ambas dependerán del tipo de procedimiento iniciado.

Otro punto importante a conocer es que cualquier inspección de hacienda de farmacia normalmente comienza con una comunicación oficial y los inspectores deben informar al titular de la farmacia sobre cuáles son sus derechos y obligaciones en el marco de la actuación.

¿Cuáles son los motivos habituales por los que se puede producir una inspección fiscal en farmacia?

Existen varios factores que pueden incrementar la probabilidad de que se inicie una comprobación tributaria en farmacia. Podemos destacar, entre los más habituales:

  • Diferencias entre los datos declarados por la farmacia y la información facilitada por terceros.
  • Rendimientos declarados que no encajan con la evolución del negocio o con indicadores habituales del sector.
  • Márgenes de beneficio que se sitúan fuera de los parámetros habituales.
  • Irregularidades censales o en la situación tributaria.
  • Falta de presentación de autoliquidaciones obligatorias.

Cualquiera de estas circunstancias podría alertar a la Administración de que quizá las cosas no se están haciendo del todo correctamente y podría dar lugar a actuaciones de comprobación e inspección. Reducir el riesgo de inspección farmacia pasa por mantener coherencia entre la actividad real y las declaraciones fiscales presentadas.

¿Qué aspectos se revisan en una inspección fiscal en la farmacia?

Aunque cada procedimiento puede centrarse en cuestiones específicas y concretas, hay algunas áreas que suelen estar en el punto de mira del inspector de hacienda, tales como:

1.     Tributación y declaraciones:

Se analiza la correcta tributación del negocio, especialmente en el IRPF u otros impuestos aplicables a la actividad. En una inspección de hacienda de farmacia, se revisa que los datos declarados sean coherentes con la facturación y la actividad real del establecimiento.

2.     Márgenes y estructura de ingresos:

Los márgenes de la farmacia —especialmente en medicamentos y productos de venta libre— se comparan con referencias sectoriales, ya que constituyen indicadores clave para detectar posibles errores o desviaciones.

3.     Obligaciones formales:

Durante una inspección fiscal de farmacia, también se puede querer verificar el cumplimiento de obligaciones administrativas básicas, como:

  • Llevar libros de registro correctamente actualizados.
  • Emitir y conservar facturas.
  • Presentar declaraciones correctamente cumplimentadas.

Estas obligaciones forman parte de las responsabilidades fiscales habituales de la oficina de farmacia, y su incumplimiento puede aumentar el riesgo de inspección farmacia.

4.     Sistemas de facturación:

A día de hoy cobra especial relevancia el control sobre la integridad de la facturación. La implantación de sistemas como Veri*Factu busca garantizar la trazabilidad y conservación de los registros de facturación ante la Agencia Tributaria.

Cómo afrontar una inspección de Hacienda en la farmacia de la mejor manera posible

Ante una inspección fiscal de farmacia, lo primero es actuar con calma. No es recomendable perder los nervios ni adoptar una actitud defensiva.

 

Recibida la notificación de la AEAT o la visita del inspector, la mejor recomendación es que se considere como un proceso normal en la vida empresarial. Por ello, debe existir siempre ánimo colaborador con la Administración y tener intención de facilitar toda la documentación que se requiera.

 

El procedimiento finalizará con la formalización de un acta y, en su caso, el acuerdo de liquidación correspondiente.

 

Aunque más importante aún es contar con asesoramiento especializado porque esto puede marcar la diferencia. Un seguimiento fiscal continuo, planificación y cumplimiento ordenado de obligaciones contribuyen a prevenir incidencias y reducir riesgos.

Desde Asefarma acompañamos a los titulares en la prevención y gestión de inspecciones de hacienda en farmacias desde nuestra área de Asesoría Fiscal para farmacias, ayudando a minimizar contingencias y a mantener una estructura fiscal sólida, coherente y preparada ante cualquier inspección de hacienda de farmacia.

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