La pandemia del Covid-19 ha duplicado los casos de trastornos de salud mental a consecuencia del confinamiento. También de la escasez de vida social o el propio miedo a la muerte propia o de los seres más queridos. En este sentido, dada la gran labor que el farmacéutico ha realizado durante la pandemia -como principal punto del encuentro con el cliente-paciente-, desde Asefarma hemos celebrado una jornada sobre salud mental con la colaboración de Inmaculada Gortázar (psicóloga).

 

En esta formación online se ha insistido mucho en que el paciente debe sentir al farmacéutico como a alguien cercano y de confianza. Y, de ahí, que se haya subrayado la importancia de mantener en todo momento la discreción. O incluso contar con un espacio reservado como “el rincón del relax” para atenderle y tener algunos conocimientos básicos sobre salud mental para saber cómo dirigir su consejo.

El farmacéutico no debe actuar como psicólogo sino prestar apoyo

Es cierto que el farmacéutico no puede actuar como psicólogo. Pero sí puede ser capaz de detectar determinadas señales a partir de las que puede aconsejarle visitar a un especialista para tratar su caso concreto. A través de esta formación los asistentes han podido comprender el concepto de Salud Emocional y sus elementos. Han identificado y profundizado en las consecuencias emocionales de la COVID–19. Y, por supuesto, han conocido los recursos necesarios que hay en la farmacia para aportar su ayuda.

 

Blanca Corbal, farmacéutica y consultora en el departamento de Consultoría de Asefarma ha apuntado que durante esta pandemia ha aumentado el consumo de psicolépticos en la farmacia. Es decir, los ansiolíticos, los hipnóticos y los antipsicóticos

 

Durante la formación, la psicóloga Inmaculada Gortázar ha profundizado sobre qué es la salud emocional y cómo debemos prestarle atención. Entendiendo la salud emocional como la “capacidad que una persona tiene de sentirse bien consigo misma y con el mundo, siendo capaz de entender y expresar sus propias emociones, así como las de los demás, logrando una relación sana con su vida”.

 

Efectos de la COVID-19 a nivel psicosocial

Además de las enfermedades propias que han surgido con el COVID-19, como ha indicado Gortázar, también se han incrementado otras como el insomnio, trastornos alimentarios, adicciones, estrés, depresión, ansiedad… Muchas de las cuales han tenido que ser tratadas por primera vez desde la farmacia, sin contar con un diagnóstico claro.

 

¿Cómo tratarlo? “Ante todo, con confianza, discreción, confidencialidad. El farmacéutico no debe olvidar que preservar la intimidad del paciente es la clave del éxito como personal de la salud”. No olvidemos que el farmacéutico cuenta con un extra: la proximidad al domicilio. También tiene una amplia perspectiva del núcleo familiar y el ámbito social y puede aportar continuidad a lo largo del tiempo”. Por lo cual puede mejorar la adherencia de los tratamientos. Y “facilitar la compresión y manejo del trastorno por parte del paciente y de su familia”, como ha comentado Gortázar.

 

En definitiva, “los farmacéuticos son, en muchas ocasiones, los primeros profesionales de la salud que contactan con el paciente y que pueden mejorar el acceso. Y la interacción con los profesionales sanitarios y los servicios de salud. Deben facilitar que el paciente se sienta lo suficientemente a gusto para poder contarle su problema”. Algo que, como ha añadido Blanca Corbal, pueda “aportarle un vínculo de comunicación con el paciente y dar formación sobre salud mental. Ofrecer, con todo, un servicio completo. Para ayudar al paciente, podríamos hablar con familiares, gente de su entorno y derivarle al especialista”.

Equipo multidisciplinar en torno a la salud mental

Los farmacéuticos deben relacionarse con otros profesionales sanitarios de una forma mucho más fluida, “formando un equipo multidisciplinario alrededor del paciente. Ayudando en la recopilación de información para un diagnóstico más rápido, mejorar la adherencia y facilitar la comprensión del paciente y de su familia de la realidad que está viviendo”, ha apuntado Corbal. “Desde la farmacia tenemos la labor de eliminar el estigma social que tiene la salud mental”.

 

Esta sesión formativa se enmarca en el ciclo de formaciones que Asefarma ha ideado para este 2021. La próxima cita será el 28 de julio y en ella hablaremos de las claves para un consejo farmacéutico adecuado en torno al embarazo y la maternidad. https://www.asefarma.com/cursos-farmaceuticos/formacion-campana-embarazo-y-maternidad

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