Como explica Belinda Jiménez, responsable del departamento de Gestión Dinámica de Asefarma, “los beneficios de iniciar campañas específicas y de poner en marcha talleres, charlas y otras actividades en la farmacia son muy numerosos y, permitirán a la larga, incrementar el flujo de visitas, aumentar el prestigio de nuestra botica destacándola frente a otras de alrededor (en caso de que las haya) o incluso nos dará la oportunidad de fidelizar clientes así como de ofrecer valor añadido”.

Asimismo, añade que “es muy positivo que estas campañas y actividades de dinamización se acompañen de otros accesorios de visual merchandising, se entreguen folletos y dípticos informativos con recomendaciones básicas para el verano e incluso se cuente con la colaboración de promotores…que puedan interactuar con el cliente”.

Pongamos como ejemplo, como apunta Alejandro Almarza, de la consultora especializada en ventas Salesfarma, iniciativas como las que ponen en marcha algunas farmacias que, con títulos como ‘Todo para su viaje’, “paquetizan los productos específicos para viajar, y consiguen por un lado mejorar la satisfacción del paciente al cubrir sus necesidades y cuidarle, y por otro lado, mejorar sus ventas en ese sentido”.

Es importante que tengamos en cuenta las peculiaridades de nuestra farmacia. No es lo mismo estar ubicados en un área turística, que en una zona residencial o rural. En cualquier caso, conocer el público al que nos dirigimos y entender cuáles son las necesidades que presenta nuestra botica en relación al entorno en el que se encuentra, potenciará cualquiera de las iniciativas que vayamos a poner en marcha.