La categoría dermocosmética es una de las más demandadas en la oficina de farmacia. Si crecimiento en los últimos años ha dado un salto exponencial y todo ello responde a la gran preocupación de los pacientes/clientes por cuidarse más. Desde la farmacia, no sólo se ha de responder a la recomendación de rutinas de belleza y su seguimiento, sino que es una oportunidad más para especializarse y para convertirla en la mejor herramienta de fidelización.

Sobre esta base ha girado la sesión formativa celebrada el pasado 16 de febrero que ha tenido lugar en el Espacio Asefarma y para la que se ha contado con la colaboración de la Amparo Burgos, farmacéutica de un pueblo de Alicante (Puzol) quien ha explicado su caso de éxito al conseguir llevar a la dermoscosmética a todos los perfiles de mujer. Acompañando a Amparo, se ha contado también con Pedro García Belenguer y Javier Martín, Director General y delegado comercial de Biomimetic Dermocosmetics respectivamente.

Ofreciendo cifras reales de la categoría dermo, a lo largo de la sesión se ha hablado del gran potencial que tiene y de los altos márgenes de beneficio que ésta proporciona a la farmacia. Asimismo. Burgos ha comentado que es importante ofrecer marcas que ofrezcan exclusividad (“porque será la manera de ser especializada”) y que permitan realizar pedidos relativamente flexibles que puedan adaptarse a las necesidades de cada farmacia.

“No debemos olvidar el surtido, pues con él se da respuesta a la mayoría de las necesidades dermocosméticas del cliente, según su perfil, porque no para todos sirve lo mismo”, se ha explicado a lo largo de la formación.

Otros puntos a tener en cuenta

En la formación sobre Cómo potenciar la categoría dermocosmética en la farmacia, no se ha olvidado el importante papel que ejerce el farmacéutico detrás del mostrador. Es un profesional sanitario que, por encima de todo, ofrece una recomendación y un consejo de salud, convirtiendo su farmacia en un espacio para la promoción de la salud. En el caso de la dermocosmética, “se puede convertir en rutina el ofrecimiento de las recomendaciones dermo en forma de consejos activos que además incorporen protocolos de tratamiento de belleza completos para cada tipo de cliente”.

Esto permitirá, entre otras cosas, incrementar el ticket medio de la categoría dermocosmética y además, supondrá una oportunidad a la hora de ofrecer una rutina de belleza que permita ir incorporando diferentes productos de esta misma categoría. Todo, para cubrir las necesidades de cuidado dermo que presente el cliente/paciente en cuestión.

Por último y tal y como explicaron desde el departamento de Consultoría de Asefarma, “será necesario definir una estrategia clara y precisa con la que poder posicionar la categoría dermocosmética, que combine posibles acuerdos comerciales y que incluyan otros planes de acción que permitan a la farmacia dinamizarse”.