A raíz de la pandemia se produjo un aumento de ciberataques en las empresas dado que gran parte de las tareas se trasladaron al mundo digital y, por tanto, empresas y ciudadanos en general se expusieron de una forma más continua. Algo que facilitó la actuación de los ciberdelincuentes, que vieron cómo el acceso al mundo online era mayor pero la protección de equipos no se había potenciado al mismo nivel.

Ahora sabemos que, aunque, estos ciberataques suelen producirse de forma aleatoria, es cierto que el sector salud se ha situado en el punto de mira dada la información tan sensible que algunos centros y empresas del sector pueden manejar.

Como indican desde la Correduría de Seguros de Asefarma, durante la pandemia la farmacia se consideró servicio esencial y, por lo tanto, los farmacéuticos de oficinas de farmacia siguieron desempeñando su actividad profesional de manera 100% presencial. Sin embargo, “este contratiempo ha supuesto para ellos un punto de inflexión que ha hecho que muchos no sólo se animen a apostar por la venta online sino por la digitalización de su farmacia en otros muchos aspectos más allá de la incorporación de nuevos equipos: inversión en seguridad, programas de gestión de stock y fidelización, gestión de bases de datos…”.  En definitiva, cambios importantes que les permiten ser más eficientes y poder obtener más tiempo para dedicar al consejo farmacéutico.

Pequeños pasos que les permiten obtener grandes beneficios en su día a día, pero en los que muchos se muestran reticentes a embarcarse.

Con el objetivo de llamar a la calma ante esta incertidumbre, desde la Correduría de Seguros de Asefarma se han recopilado cinco consejos generales a tener en cuenta en materia de ciberseguridad por parte del farmacéutico:

5 consejos Ciberseguridad en la farmacia1. Procura que todo el equipo de la farmacia conozca las políticas básicas de seguridad vigentes:

  • Todos los dispositivos deben estar actualizados en la última versión posible, así como el antivirus y el cortafuegos.
  • Cambiar las contraseñas de acceso al equipo y a las distintas aplicaciones de forma periódica.
  • Elegir siempre contraseñas que aporten un alto nivel de seguridad.
  • No abrir correos ni documentos adjuntos que puedan ser sospechosos.
  • Usar la verificación de acceso en dos pasos en las aplicaciones en las que sea posible.
  • Realizar únicamente las descargas que sean realmente necesarias y hacerlas a través de sitios web y aplicaciones oficiales.
  • Evita conectar cualquier USB ajeno a la farmacia en los equipos informáticos de la misma.
  • No acceder a cuentas personales desde los equipos de trabajo y viceversa…

2. Conéctate a redes WIFI cifradas o de plena confianza:

Si además de la conexión por cable en la farmacia hay varios equipos que se conectan por WIFI, deben hacerlo siempre al que haya implantado en la farmacia. Es más, si resulta necesario conectarse con un ordenador portátil o cualquier otro dispositivo fuera de la farmacia hay que tener mucha precaución con el uso de redes públicas. En la medida de lo posible, “es mejor evitarlo”.

3. Realiza copias de seguridad periódicas en los equipos de la farmacia:

Estas copias deben quedar almacenadas en la nube o en servidores externos. Se trata de la herramienta más útil no sólo para evitar la pérdida de información en caso de fallo de seguridad sino también ante cualquier accidente que pueda dejar inoperativo al dispositivo como, por ejemplo, una caída.

4. Establece un protocolo claro de actuación en caso de sufrir un hackeo del sistema:

Que ayude a actuar con celeridad y que permita que la actividad farmacia pueda seguir en marcha.

5. Seguro de ciberriesgo

Además de seguir estos cuatro consejos, desde Asefarma animamos al farmacéutico a que revise las coberturas de sus pólizas contratadas y que valore la posibilidad de contar con un seguro de ciberriesgo, si aún no lo tiene.

Dado que actualmente todas las empresas apuestan por la digitalización, es importante contar con un respaldo en caso de:

  • necesidad de restauración de sistemas de acceso
  • recuperación de información, robo de datos
  • responsabilidad civil por pérdida de datos tanto personales como no personales, asesoramiento profesional en ciberextorsión
  • Etc

Sin embargo, como cada farmacia tiene unas particularidades, “lo mejor es contar con el apoyo y el asesoramiento de un profesional que le ayude a determinar sus necesidades exactas”.