Ya en julio y agosto, inmersos en pleno verano, son muchas las farmacias que deciden colgar el cartel de “cerrado por vacaciones” durante unos días por descanso del personal. No obstante, también se trata de una época en la que, aunque no se cierre, y por el contrario pueda ser una etapa en la de mayor tránsito, hay menos personal o se produce la contratación de nuevos farmacéuticos en plantilla. Sin duda, como en cualquier otro tipo de empresa, son meses en los que a veces se relajan todas las medidas de seguridad que se llevan más a rajatabla durante otros meses del año.

Algunos consejos de seguridad…:

Por ello, desde la Correduría de Seguros de Asefarma han elaborado un pequeño listado con consejos útiles de cara a evitar posibles robos o accidentes del local.

  1. Control de puntos de acceso: 

    Antes de irte de vacaciones, asegúrate de que cualquier punto de acceso a la oficina de farmacia queda correctamente cerrado. Cerciórate también de que las cerraduras se encuentran en perfecto estado. Si es posible, te recomendamos que cuentes con una alarma y cámaras de vigilancia. Ambos elementos “constituyen elementos disuasorios muy eficaces”.

  2. Sobre el personal:

    En caso de que se opte por la contratación de nuevo personal en la farmacia durante la época estival, es muy importante que, a la hora de darle toda la formación inicial, en ella, también se incluyan todas las instrucciones a seguir en materia de seguridad. Tampoco está de más refrescárselo a los empleados habituales. Estate atento a la prevención de riesgos laborales por si hubieran quedado algunos flecos por cerrar, así como los pormenores del seguro colectivo que puedas tener de cara a tu equipo de trabajo.

  3. Documentación:

    Es muy importante que todo el equipo de la farmacia sea conocedor de la ubicación en la que se encuentra toda la documentación necesaria en caso de urgencia: Teléfono de la correduría, compañía aseguradora, número de las pólizas…

  4. Sobre el stock de la farmacia:

    En el caso de que cierres la farmacia durante unos días, asegúrate de que todo el stock se queda almacenado de tal forma que mantenga las condiciones óptimas de conservación. Aunque no cierres la farmacia ten en cuenta que las altas temperaturas suben los grados en el local por lo que todos los dispositivos de refrigeración deben estar trabajando a pleno rendimiento. Además, en caso de que la farmacia no se encuentre en una zona turística, te recomendamos que reduzcas de determinadas categorías el stock para evitar pérdidas.

  5. Suministros:

    Revisa el estado de la toma eléctrica, las llaves de paso y de la tuberías -en la medida de lo posible- con el fin de evitar riesgos como inundaciones o incendios.

  6. Copias de seguridad:

    El verano también constituye un buen momento para realizar nuevas copias de seguridad de toda la información almacenada en los equipos, así como en la nube. La información, en muchas ocasiones, es la gran olvidada y una posible pérdida de la misma supondrá un gran problema.