Es bien sabido que llegada la temporada estival, la dinamización de la farmacia requiere otro tipo de iniciativas diferentes a las que funcionan. Por ejemplo, en los meses de invierno.

Todo esto, sin olvidar que, con altas dosis de imaginación por delante, el verano es una época propicia para llevar a cabo en la farmacia talleres, charlas o jornadas.  Pero también otro tipo de acciones relacionadas con el cuidado de la piel, la protección solar. O las picaduras de insectos/medusas, las infecciones veraniegas, el cuidado del cabello, la piel o los ojos, e incluso la sudoración excesiva.

Óptima gestión en la farmacia

Sin embargo, no hay que dejar de lado el hecho de que una óptima gestión de la oficina de farmacia ayudará a tenerlo todo (o casi todo) controlado en los meses venideros. Por ello, desde Asefarma queremos lanzar una serie de recomendaciones. Con ellas, sin duda facilitarán que, pasado agosto, la farmacia afronte los últimos meses del año de la mejor manera posible.

 

  1. Reordenación de ideas: el mes de agosto (en el que el flujo de visitas a la farmacia –sobre todo en boticas no ubicadas en áreas turísticas– no es excesivamente numeroso) puede ser un mes propicio para poner en orden las ideas que tenemos respecto a la optimización de nuestra farmacia. Es un buen momento para ‘cargar pilas’. Y afrontar con fuerza los meses de otoño e invierno. .
  2. Organización interna: será positivo tener cerrado el calendario laboral con la antelación suficiente. Así como las vacaciones de los empleados y los turnos de los mismos,. Sobre todo en caso de que los hubiera. Asimismo, es importante que durante este periodo, se organice y estructure el trabajo para controlar el stock. ¿Cómo? revisando lo que hay en las estanterías y cotejándolo, por ejemplo, con lo que figura en el ordenador.
  3. Planificación de las acciones a emprender a la vuelta de agosto: como qué campañas poner en marcha y cuándo. Elaborar un pequeño calendario que sirva de orientación gráfica para ello, también puede ayudar.
  4. Reorganización de las estrategias de Marketing y Comunicación: en base a aspectos como el diseño del escaparate. También del interior de la farmacia. O la atención al cliente, etc.
  5. Diseño de una buena política de ventas: que vaya más allá de la aplicación del cross selling y up selling y que determine a qué productos es mejor dar salida según cada temporada.

 

En cualquier caso, conocer el público al que nos dirigimos es fundamental. También entender cuáles son las necesidades que presenta nuestra botica en relación al entorno en el que se encuentra. Porque todo ello potenciará cualquiera de las iniciativas que vayamos a poner en marcha.