Del Marketing 1.0 al Marketing 3.0

El Marketing es una disciplina que, como otras, tiene vida y cambia. En los últimos años, esta práctica, que ha entrado de lleno en la farmacia, ha ido evolucionando a la vez que también lo han hecho los clientes, las oportunidades que el sector ofrece o las vías a través de las que comunicar y entrar en contacto con ellos.

De esta evolución y de cómo puede sacarle partido la farmacia, hablaron Alex Müller, Director Comercial de Concep·, Diego Olmedilla, CEO de Aplus Field Marketing y Antonio de Gregorio, farmacéutico titular de UP Farmacias, el pasado 27 de abril en el marco de la I Edición de los Encuentros Asefarma, jornada que llevaba por título “De la botica tradicional a la farmacia actual”.

Una farmacia actual que entiende como pacientes a los clientes que en ella entran, porque ella misma ha dejado de ser un espacio de dispensación para pasar a ser un lugar para la promoción de la salud y la prevención de enfermedades. Estos clientes –como en general, el cliente actual– son especialmente sensibles a la experiencia de compra (Consumer Experience), a lo que les hace sentir y vivir el lugar en el que entran y todas las interacciones que reciben estando en él.Aprovechando esto, y tras el diseño de un proceso estratégico que sea adecuado, el farmacéutico ha de intentar que los clientes “se dejen llevar por el recorrido natural que les ofrece la farmacia y en él encuentren un cúmulo tal de experiencias y sensaciones que les anime a regresar”, como explicó Alex Müller, Director Comercial de Concep·.

El Marketing 3.0, más centrado en que la farmacia transmita valores al cliente, más allá de potenciar al propio producto (como sí ocurría en el Marketing 1.0), ayudará al farmacéutico a que no sólo se hable de farmacia, sino que “se conceptualice la propuesta de valor que ofrece a los clientes”, según afirmó Diego Olmedilla, CEO de Aplus Field Marketing, quien explicó que “en definitiva, se ha pasado de un marketing centrado en el producto a una experiencia mucho más amplia, que basa todas sus acciones en el cliente, en los valores que quiere transmitirle y en la experiencia que a éste le permite vivir”.

Ejemplo de ello es la idea que llevó Antonio de Gregorio, farmacéutico titular de UP Farmacias, quien explicó que “la farmacia es una profesión que va de personas. Las personas son seres emocionales y las emociones se crean a partir de experiencias. Al final, las experiencias sirven para atraer y enamorar. Así que, ¿por qué no convertir la farmacia en un lugar para la creación de experiencias que permita que el cliente, una vez entra, quiera repetir y regresar?”.