No se estaría hablando, por tanto, de una liberalización como tal sino de una entrada de capital ajeno, y aunque aún queda pendiente de concretar cuánto capital podrá entrar en cada sociedad, se habla de que el aporte del farmacéutico habría de ser el mayoritario.

Asimismo, en nuestro país las boticas podrían constituirse como una Sociedad Limitada Profesional, con las consecuencias fiscales y de responsabilidad que esto podría conllevar.

Pese a que este tema fue abordado durante la reunión del Consejo de Ministros el pasado viernes 2 de agosto, aún estamos a la espera de que finalmente salga a la luz la Ley definitiva, ya que de momento todos los documentos que se dan a conocer son sólo anteproyectos. Para su aprobación aún tendrían que darse varios pasos hasta su llegada al Congreso y al Senado. Al respecto, Bruselas pidió al Gobierno que tuviera listo este tema a finales de este año, por lo que los pasos que se vayan dando en estos próximos meses podrían ser definitivos.

Desde Asefarma consideramos que al margen de lo que finalmente apruebe Economía, evidentemente supondrá un cambio importante para las oficinas de farmacia y para nuestro modelo en general. Un cambio para el que debemos saber adaptarnos.