Cuando parecía que poco a poco se salía de una “dura etapa de pandemia”, el año 2021 ha sido la continuación de un año con más olas y sobresaltos en el que el farmacéutico “ha tenido que sostener firme su compromiso social para seguir haciendo frente al Covid-19,  aconsejando, manteniendo stock de productos esenciales y reinventándose para luchar con un comercio digital cada vez más invasivo”.

Sin duda, el año 2021 ha servido al farmacéutico para detectar la importancia que tiene parara y analizar para gestionar mejor. Por eso hacer un análisis de la situación, interpretar resultados y, a partir de ahí, buscar soluciones ha sido la respuesta a estos años convulsos.

Como indica Eva Ruiz, responsable del departamento de Consultoría de Asefarma, “nuestro contacto diario con el farmacéutico nos permite subrayar que se ha tratado de un año en el que si cabe, se ha analizado más el porqué de los descensos en operaciones, y el cambio del comportamiento del cliente en la farmacia ”.

Incremento de categorías e impulso de nuevos servicios

Además, también se ha puesto el punto de mira “en los incrementos de determinadas ventas cruzadas, la bajada del ticket medio de compra con respecto al año anterior y se ha celebrado el incremento por el interés en categorías que promueven el bienestar y la prevención de la enfermedad”.

Por ejemplo, han resurgido categorías como la dermocosmética y los solares en las que a consecuencia de la pandemia se vieron afectadas sus ventas, ralentizándose su progresión y han repuntado otras como la salud ocular o la fitoterapia, debido a ese cambio en el comportamiento del cliente que comentábamos antes, apunta Ruiz.

Por otro lado, “la farmacia se ha reorganizado de tal manera que ha sido capaz de solventar muchas necesidades de salud, aportando desde la cercanía un consejo especializado, como respuesta ante las grandes dificultades que ha tenido y sigue teniendo el paciente para acceder a su médico de familia”.

“Se ha convertido en una farmacia de servicios que cuenta con un equipo mucho más implicado y más formado  que trabaja y gestiona de manera coherente su base de datos de clientes de tal manera que esto ha contribuido a realizar una selección de surtido ajustada a sus necesidades”. En definitiva, ha conseguido ser un eslabón totalmente integrado en la cadena de salud.

Innovación y compromiso social

A pesar de “la complicada situación” ha habido muchas farmacias que, “aunque tímidamente”, se han atrevido a:

  • Innovar
  • Incorporar nuevas gamas de productos
  • Reformar su establecimiento
  • Y retomar sus servicios de valor añadido . “Primero a distancia y poco a poco presencialmente según se restablecía el pulso de una vida semi-normal”.

Compromiso, educación y desarticulación de bulos

Según señala Eva Ruiz, el farmacéutico “ha demostrado su compromiso social y sanitario con esfuerzos constantes para garantizar el acceso a los tratamientos, acercar la asistencia y la medicación a pacientes vulnerables, así como responder a las dudas de la ciudadanía durante la pandemia”.

Como ratifica, el resultado en la farmacia ha sido mejor que el del 2020 y el equipo farmacéutico se ha puesto al frente de todo lo que ha requerido de su intervención en primera línea. “Convirtiéndose así en una figura primordial en la educación de la población sobre la COVID-19: transmitiendo información veraz, alertando sobre “fake news” y desmintiendo bulos relacionados con el coronavirus y las vacunas”, añade la responsable del departamento de Consultoría de Asefarma.

Por otro lado, has procurado continuar su implicación en la  labor sanitaria que desde sus establecimientos pueden ejercer, y “se ha podido ver con su participación totalmente voluntaria en programas de salud como el de control de adherencia farmacéutica en pacientes con depresión o ansiedad cuyas dolencias se han agudizado durante este periodo”. Asimismo, también la profesión farmacéutica “se ha prestado para ofrecer al ciudadano un servicio para la detección de Covid adaptando sus instalaciones para ello”.

Y, por supuesto, tampoco se podría finalizar un balance anual sin hacer referencia a “todos sus esfuerzos a conseguir que los test de autodiagnóstico de antígenos llegaran a todos los ciudadanos cuando más se demandaban pesa al desabastecimiento ,poniendo en riesgo su propio patrimonio para dar servicio al paciente ”.