Según fuentes oficiales, el 23% de la población española fuma y esto supone que 1 de cada 4 o 5 pacientes que acceden a la farmacia son fumadores. Y la farmacia como uno de los principales puntos sanitarios de acceso al ciudadano puede hacer mucho para resolver este problema social.

El pasado 2 de febrero celebramos una sesión online con la colaboración de Francisco Ballester, farmacéutico de Villa Real (Castellón) para describir aquellas claves para poner en marcha un servicio de deshabituación en tabaco como el que lleva ofreciendo él desde hace 17 años desde su farmacia.

Como detalló Ballester al comenzar la sesión, este servicio supone una rentabilidad económica moderada y una rentabilidad estratégica muy alta para la farmacia. Según añadió se trata de un servicio que da prestigio a la farmacia, se da a conocer principalmente por el boca a boca y fideliza mucho. “El paciente que logra dejar de fumar se convierte en un cliente para toda la vida”.

El método de trabajo de deshabituación en tabaco

¿Por qué fumas? ¿Cuáles son esos motivos que le quieren llevar a dejar de fumar? Estas son las dos preguntas que Francisco Ballester hace a aquellos pacientes que acuden a su farmacia solicitando esta ayuda. Además, una vez le responden les pide que se lleven una ficha y vuelvan a responder lo mismo por escrito en sus casas, “ya que a veces esta segunda versión no coincide con la primera”. Después de ello, Ballester se pone a trabajar con la elaboración de un plan de abandono al tabaco personalizado con cada uno de sus pacientes.

“El tabaco es una droga más adictiva que la cocaína o la heroína y algo que impacta mucho es la visualización de los beneficios que supone el abandono del tabaco mes a mes”, añadió.

Los cuatro pilares de la deshabituación en tabaco

Como señaló el farmacéutico, los cuatro pilares a trabajar desde la farmacia son:francisco ballester

  1. La motivación del paciente
  2. El consenso de un tratamiento
  3. El seguimiento y acompañamiento
  4. La puesta en marcha de terapias cognitivo conductuales. Es decir, “este cuarto pilar supone buscar determinadas conductas e introducir conductas alternativas y nuevos estilos de vida”.

Según Ballester “es muy común encontrarnos con casos de ex fumadores que vuelven a recaer a los 6 años, por ejemplo. Es muy fácil caer de nuevo en ello y la farmacia está implicada para detectar y prevenir recaídas”.

Por ejemplo, Ballester pauta ejercicios de “desautomatización” y pide a sus pacientes que rellenen una hoja de registro de los consumos que hacen de tabaco al día, dónde los realizan, qué actividad hacen mientras tanto y, el nivel de gratificación de cada uno de esos cigarros.

Cómo poner en marcha este servicio desde la farmacia

Francisco Ballester indicó que los pasos a seguir para poner en marcha este servicio pasan por darlo a conocer “con cartelería y elementos similares de comunicación desde la farmacia, redes sociales, etc.”. Seguidamente, es importante “localizar tanto de forma activa como pasiva” a aquellos pacientes que puedan estar interesados en formar parte de él.

Sobre Francisco Ballester: es miembro del Grupo de Abordaje del Tabaquismo de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc) y del Grupo Respiratorio y Tabaquismo de la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC).

Esta sesión formativa se enmarca en el ciclo de formaciones que Asefarma ha ideado para este 2022. La próxima cita formativa organizada por nuestro departamento de formación será el próximo 16 de febrero, día en el que celebraremos una nueva sesión online que lleva por título “Cómo sacar el máximo potencial a la categoría dermocosmética de tu farmacia. Caso práctico”. Todos los cursos, jornadas y formaciones especializadas pueden consultarse en la sección Catálogo de cursos de la web de Asefarma.