Las oficinas de farmacia están sometidas a una estricta regulación estatal y autonómica, debiendo cumplir también los locales en los que se desarrolla la actividad profesional diferentes requisitos de ubicación, superficie mínima y distribución interna de la oficina de farmacia. Todo ello, según lo dispuesto en las normativas de aplicación de cada Comunidad Autónoma. Con el objetivo fundamental de asegurar la máxima calidad en el servicio farmacéutico prestado.

Requisitos de un local de farmacia

Las nuevas instalaciones de oficina de farmacia se deben instalar con carácter general a 150 metros de centros de atención primaria o especializada. De igual modo, éstas deben estar a 250 metros respecto de las oficinas de farmacia ya establecidas. Además, la superficie útil que tiene que tener el local de oficina de farmacia es entre 60 y 85 m2, dependiendo de la Comunidad Autónoma.

Todas las Comunidades Autónomas recogen en sus normativas de Ordenación Farmacéutica que las oficinas de farmacia tienen que tener acceso libre, directo y permanente a la vía pública, respetar la legislación vigente sobre accesibilidad. Sin olvidarse de suprimir las barreras arquitectónicas y reunir unas condiciones higiénico sanitarias adecuadas.

Las zonas con las que debe contar cualquier oficina de farmacia son:

  • La zona de atención al público.
  • Zona de almacenamiento de medicamentos y productos sanitarios.
  • También la zona de laboratorio reservada para la preparación y control de fórmulas magistrales y preparados oficinales.
  • Despacho del Farmacéutico o zona diferenciada que permita la atención individualizada al paciente.
  • Aseo (no todas las CC.AA. lo regulan)

Medidas para un local de farmacia

Asimismo, algunas Comunidades Autónomas regulan la superficie mínima con la que deben contar las zonas mínimas. Por ejemplo, en Andalucía se establece que la planta de acceso al local de la oficina de farmacia debe tener una superficie mínima de 35m2.

Además, hay alguna comunidad autónoma, como la de Madrid, que establece que si la oficina de farmacia cuenta con secciones como análisis clínicos, ortopedia (especializada), óptica y/o audiología u otras actividades, contará con requisitos adicionales acordes a la legislación vigente en cada caso. Y en su defecto, contará como mínimo, por cada sección, con un módulo de 12m2 adicional a la superficie total de la oficina de farmacia.

Plano de una farmacia

Es importante destacar que la distribución del local se tiene que corresponder en todo momento con el plano que obra en poder de la Consejería de Sanidad. Toda vez que, si existe alguna discordancia, el farmacéutico titular estará cometiendo una infracción y en consecuencia será sancionado. Por ello, cuando se realiza cualquier modificación de local, hay que pedir autorización a la Consejería de Sanidad. Además de aportar un nuevo plano con la nueva distribución de la oficina de farmacia.

Después de encontrar el local, ¿cómo se distribuye una farmacia?

Pero, ¿cómo se debería distribuir una farmacia? La distribución ideal tendrá en consideración cumplir con los requisitos necesarios en los espacios que son indispensables para el desarrollo de la actividad farmacéutica (laboratorio, zonas de especialización, almacén …). Pero también en su diseño se contemplará primero lo que se vaya a ofrecer en cuanto a tipo de producto, principalmente medicamentos (con y sin receta) y productos de parafarmacia. Además, los servicios que se ofrecerán desde la farmacia.

Y esto es debido a que los medicamentos con receta deben almacenarse y ubicarse en la rebotica en estanterías o en el interior de una cajonera o de un robot si se dispone de él fuera del alcance del consumidor.

Al igual que los medicamentos sin receta que, siendo susceptibles de ser publicitados (EFP), pueden ubicarse en el espacio de venta a la vista del paciente/cliente. Sin embargo, debe hacerse siempre custodiados por el farmacéutico tras el mostrador, para que su dispensación siempre se acompañe de un consejo profesional.

El desarrollo de la venta en mayor o menor medida de los productos de parafarmacia, determinará los metros lineales que se dedicarán a su exposición. Asimismo, deben tener que distribuirlos en la superficie de venta con un criterio que responda a las necesidades del paciente. Y hacerlo según una gestión por categorías.

A este respecto, la decisión de las categorías a desarrollar vendrá de la mano de un análisis previo de la población y de las categorías que consideremos de especialización. Con ellas potenciaremos la marca de nuestra farmacia. Sin olvidarnos de considerarlos a la hora de su dimensionamiento y distribución la circulación, así como los puntos fríos y calientes, la capacidad de exposición, etc.