Trabajar en una farmacia no se limita únicamente a dispensar medicamentos o recomendar productos para la salud de los pacientes. Es bien sabido, que la actividad de una farmacia y su gestión va mucho más allá, conllevando ésta otras tareas más administrativas de una pequeña empresa o que no difieren en nada a las que puede precisar otro tipo de negocios.

Es más, cuando pensamos en una oficina de farmacia, lo primero que se nos viene a la cabeza es un mostrador y el farmacéutico que nos atiende. A veces, en farmacias más grandes, encontramos hasta dos o tres empleados que atienden al paciente con las limitaciones que marca su categoría dentro de la botica (técnicos en farmacia, auxiliares…).

Pero…, ¿y qué pasa con esas farmacias más grandes aún? Nos referimos, por ejemplo, a farmacias de 12 horas y al menos con 5 o 6 empleados. Éstas cuentan con mucho personal en el equipo y sus labores administrativas no son posibles sin alguien que se dedique expresamente a ellas.

Personal administrativo en la farmaciapersonal-administrativo-en-farmacia

En el convenio colectivo de oficinas de farmacia queda regulada la figura de administrativo en farmacia y ésta no tiene por qué estar formada en la rama sanitaria o ser farmacéutica. Aunque, por otro lado, en ocasiones los auxiliares de farmacia ejerzan funciones tales como el control de albaranes, gestión de pagos, devolución de abonos, que pueden encuadrarse dentro de las tareas más administrativas dentro de la farmacia.

Por lo tanto, si es necesario personal administrativo en la oficina de farmacia, deberá determinarlo el titular. Considerando si las funciones que puede desarrollar un profesional así, es viable incluirlo en la gestión de los recursos humanos de la misma o, directamente, si es asumible por el equipo en su día a día.

Funciones del administrativo de farmacia

Dentro del equipo de la farmacia, la figura del administrativo o del contable es imprescindible. Ya que será la encargada de controlar, entre otras cosas: la gestión de compras, vigilar el estado de cuentas, comunicar pérdidas y ganancias o tramitar los impuestos. Todo ello lo deberá presentar periódicamente la farmacia según se lo prepare su asesoría a la que debe facilitar el mismo la documentación.

Es más, este profesional no debe estar formado en Farmacia ni dedicarse además a la atención a los pacientes de la misma, al contrario, debería tener un perfil de auxiliar administrativo. Aunque en ocasiones también nos encontraremos con farmacéuticos que desarrollen estas funciones administrativas básicas.

Otras funciones administrativas alternativas

Otras funciones administrativas que pueden desarrollarse en la farmacia, bien a través de un técnico o de un profesional dedicado expresamente a las labores administrativas de la botica, son las siguientes:

– gestión de ingresos en la entidad bancaria que corresponda

– proveer de material a la farmacia

– control de facturas y abonos

– cotejar y hacer balance de las recetas prescritas y facturadas

– registrar las incidencias de las mismas recetas

– controlar las incidencias y roturas de stock

– controlar el fichaje / horario del personal estableciendo los turnos

– mantener un estado de cuentas que permita hacer frente a los pagos informando de los mismos al titular…

Está claro que, en una farmacia, todos los miembros del equipo son fundamentales para la buena marcha de la misma. Por consiguiente todas y cada una de las funciones que se desarrollen en ella redundarán en su beneficio. Siempre y cuando se realicen en consonancia con las necesidades de la botica y de acuerdo al plan de actuación que haya fijado el titular.

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