En nuestra entrada anterior ya comentamos las bondades de las técnicas de Inbound Marketing para la Oficina de Farmacia. Representan una herramienta perfecta para llegar al corazón de sus clientes/pacientes, mostrándoles los beneficios de su marca sin ser invasivos.

Pero, ¿esto quiere decir que hay que desterrar de la Farmacia las técnicas tradicionales de Marketing? No necesariamente. El Marketing tradicional, al que llamamos Outbound (en contraposición al Inbound) se basa en salir a “cazar” al público de manera masiva, sin tener en cuenta la personalización del mensaje. A modo de bombas de racimo, la comunicación se lanza sobre el público para tratar de generar el mayor número de impactos y para ello se utilizan medios y herramientas como la TV, exterior, prensa o radio. No trata de enamorar al cliente ni de trabajar la fidelización hacia la marca, únicamente impactar al receptor del mensaje.

Llegados aquí, algunos estaréis pensando que la Farmacia no puede, por ley, hacer publicidad en medios masivos, por lo que parece lógico no hacer uso de técnicas tradicionales en su comunicación. Y nada más lejos de la realidad. El qué más o el que menos cuenta con un escaparate, por pequeño que sea. ¿Por qué no utilizarlo como si fuese una valla de carretera? En vez de llenarlo de productos y cartones, es mejor comunicar un único mensaje de manera directa e impactante (una campaña, una promoción, un descuento,…) que permita “cazar” la atención de nuestro público potencial. Una vez captada, debemos trabajar las técnicas Inbound para enamorarle y que no prefiera la propuesta de otras farmacias de alrededor.

La gran competencia a la que se enfrenta la farmacia actual y el perfil del nuevo consumidor (más digital, formado, informado y exigente) hacen que sea necesario emplear todo el arsenal de recursos de Marketing del que se dispone, uniendo las técnicas digitales más novedosas con las clásicas en el punto de venta.

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